Paso del Santísimo Cristo

 

De estilo renacentista, realizado por José Merino Román en 1939, ampliado por Antonio Martín Fernández en 1958.

El canasto está confeccionado en madera de roble americano, salvo los respiraderos que son de caoba de cuba y los adornos de taracea en madera de limoncillo y palo santo. Presentan un programa iconográfico, en el que destacan las cartelas, los tondos y las figuras de los apóstoles, todas en madera de ciprés. Las cartelas son escenas en relieve que representan pasajes escogidos de la pasión salvadora. En la delantera, La Sentencia de Nuestro Señor y Cristo descendido de la cruz o Piedad en la trasera; en los laterales Cristo con la Cruz a cuestas en la calle de la amargura y El traslado al Santo Sepulcro. El apostolado, incluido San Pablo, aparece distribuido con cierta uniformidad alrededor del mismo, destacando la originalidad de ostentar cada uno de ellos el símbolo característico de su propia hagiografía. Completan el conjunto ocho tondos que representan a la Virgen María y a San Juan en la delantera, a Jesucristo y a la Magdalena en la trasera y a los cuatro evangelistas de dos en dos en los laterales.

En las esquinas de los respiraderos luce faroles de Emilio García Armenta de 1964.

El Santísimo Cristo porta corona de espinas de plata oxidada de Viuda de Villareal 1973 y potencias de oro de Emilio García Armenta de 1964.